Tus clientes ya te escriben por WhatsApp: es el canal donde están. El problema es lo que pasa después. Alguien escribe a las diez de la noche y nadie contesta hasta media mañana. Otro pregunta, le pides los datos, manda dos fotos y desaparece, y nadie vuelve a acordarse de él. Un tercero dice que se lo piensa, y ese «me lo pienso» no queda apuntado en ningún sitio.
Gestionado a mano, WhatsApp es un canal sin memoria: no sabes cuántos contactos entran, cuántos se pierden ni por qué. No es un problema de atención. Es un problema de sistema.
Un sistema completo, no un contestador automático.
Al entrar el contacto
Filtro de intención al primer mensaje. Si tu número mezcla consultas distintas (comprar, vender, dudas), el sistema las separa desde el arranque y cada una sigue su camino.
Cualificación guiada, dentro de la conversación. El sistema recoge paso a paso los datos y las fotos que tu negocio necesita, sin sacar al cliente de WhatsApp ni mandarle a un formulario.
Mientras dura la conversación
Embudo visible desde el primer mensaje. Cada contacto queda registrado en cuanto escribe. Si abandona a mitad, queda visible en qué fase se quedó.
Recuperación de conversaciones a medias. Quien deja la conversación sin terminar recibe un recordatorio para retomarla.
Los «no» también cuentan. Cuando un contacto no sigue adelante, el motivo queda registrado. Un «no me interesa ahora» no es lo mismo que un «no, gracias».
Plantillas aprobadas y ventana de 24 horas bajo control. WhatsApp impone reglas duras sobre cuándo puede escribir una empresa. Las gestionamos para que ninguna conversación se quede muerta ni ningún número acabe bloqueado.
Al cerrar
Traspaso a persona en el punto exacto. Cuando la conversación necesita a tu experto, entra tu experto, con todo el contexto ya recogido.
Cita presencial conectada a tu sistema de reservas. Si el cierre es una visita, el sistema entrega el enlace de reserva que toca.
Reseñas de Google en el momento justo. Al cerrarse una operación, petición de reseña con el enlace del establecimiento correcto.
Conexión con tus asistentes de IA, si los tienes. El asistente es tuyo y lo entrena tu equipo; nosotros hacemos que encaje en el flujo.
Nada se construye sin un diseño firmado.
Descubrimiento. Entendemos tu operación real: quién escribe, qué pide, quién atiende y dónde se pierde el hilo.
Documento de diseño. Todo el sistema sobre papel: flujos, textos, fases del embudo, etiquetas. Lo apruebas antes de que construyamos nada.
Implementación. Montamos los flujos exactamente como se firmaron.
Aprobación de Meta. Las plantillas pasan la revisión oficial. Sus plazos, no los nuestros; por eso van con margen.
Pruebas de extremo a extremo. Recorremos cada camino posible antes de que lo haga un cliente.
Formación a tu equipo. Cómo atender los traspasos, leer el embudo y operar el día a día.
Puesta en marcha. El canal arranca con tu equipo formado y nosotros mirando.
Cierre documentado. Estado del sistema, guía de operación y un plan con lo que quedó fuera.
Un proyecto cubre una línea de negocio. Todo lo que surja por el camino queda documentado como siguiente fase, con su propuesta aparte. Así el proyecto termina, y termina bien.
Un caso: captación en el sector del lujo.
Una empresa española de compraventa en el sector del lujo recibía por WhatsApp a particulares interesados en vender sus piezas. Un único número para todo, atención manual y contactos que se enfriaban entre mensaje y mensaje.
Montamos su línea completa de captación: filtro de intención en el primer contacto, cualificación guiada con recogida de datos y fotografías, embudo de ocho fases con recuperación de abandonos, traspaso al valorador experto en el punto justo y cita presencial en tienda a través de su sistema de reservas. Con contrato de protección de datos firmado y su equipo formado antes del arranque.
Los nombres se quedan en casa: la confidencialidad de nuestros clientes también es parte del servicio.
Hecho para durar y para poder auditarse.
API oficial de WhatsApp Business. Trabajamos sobre la plataforma oficial de Meta, sin versiones modificadas que un día dejan de funcionar. Y sobre nuestra propia plataforma, sin intermediarios que cobren por mensaje.
Protección de datos de verdad. El contrato de encargo del tratamiento (artículo 28 del RGPD) forma parte del proyecto, no es un PDF genérico.
Documentación viva. Cada decisión, cada flujo y cada incidencia queda registrada. El canal es tuyo y puedes auditarlo.
Tu equipo, dentro desde el primer día. Formación práctica incluida. El sistema trabaja para tu gente, no a sus espaldas.
Esto no es para todo el mundo.
Es para ti si tu negocio recibe contactos por WhatsApp y hoy los gestiona a mano: compraventa, servicios con cita presencial, comercios donde un experto valora antes de cerrar.
No somos tu proveedor si lo que buscas son envíos masivos a listas de números fríos. Eso quema el número, quema los contactos y quema la marca, y además Meta lo penaliza. Trabajamos sobre conversaciones que tus clientes inician o han consentido.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda?
Entre ocho y diez semanas desde la firma hasta la puesta en marcha. El margen existe sobre todo por las aprobaciones de Meta, que llevan su propio ritmo.
¿Qué es eso de la «ventana de 24 horas»?
WhatsApp solo permite a una empresa responder libremente durante las 24 horas siguientes al último mensaje del cliente. Pasado ese plazo, solo se puede escribir con plantillas aprobadas por Meta. Nuestros flujos gestionan esa regla para que ninguna conversación se quede muerta por un tecnicismo.
¿Necesito tener IA para esto?
No. Los flujos estructurados resuelven la atención y la cualificación por sí solos. Si además tienes asistentes de IA, integramos dónde y cuándo entran.
¿Esto sustituye a mi equipo?
No, le quita el trabajo repetitivo. Tu gente recibe conversaciones ya ordenadas y con contexto, y entra donde de verdad aporta.
¿De quién es el canal?
Tuyo. El número, los contactos, los datos y la documentación te pertenecen. Nosotros lo montamos y, si quieres, lo operamos.
«Los contactos que nos llegan por WhatsApp ya no se pierden: el sistema los atiende, recoge lo que necesitamos y nos los pasa listos.»